En los últimos años ha quedado claro que el bienestar no es solo físico o mental, sino también financiero. Las dos dimensiones convergen y potencian mutuamente, construyendo un verdadero bienestar económico, mental y social. Comprender esta relación es esencial para afrontar desafíos presentes y futuros.
Impacto del COVID-19 en la Salud Financiera en España
La pandemia de COVID-19 redefinió la percepción de salud financiera en España. Antes de 2020, el 31% de la población consideraba su situación económica deficiente; hoy esa cifra asciende al 43%. El 81% ve negativamente la salud financiera general, frente al 49% previo.
Estos datos reflejan la realidad de hogares que atraviesan dificultades para llegar a fin de mes y adoptan nuevas prioridades:
- 25% valora como clave llegar a fin de mes con facilidad.
- 23% apuesta por el control de ingresos y gastos.
- 21% destaca la capacidad de ahorrar como pilar de resiliencia.
El seguimiento de ingresos y gastos alcanza el 72% de los hogares, y más del 60% prioriza amortizar deudas o reducir gastos innecesarios. Estas medidas, aunque básicas, han fortalecido la capacidad de respuesta ante imprevistos.
Gasto Sanitario en España frente a Otras Economías
En 2023 España destinó 131.984 millones de euros a sanidad, de los cuales 94.694 millones fueron públicos (71,7%). Esto supone el 7,8% del PIB y 2.001 euros por habitante, un incremento del 27,3% desde 2017.
Comparado con la OCDE, España gasta menos per cápita pero alcanza una de las mejores relaciones calidad-precio en esperanza de vida. Solo 18 de 38 países invierten más y disfrutan de más años de vida, mientras que 8 (entre ellos España) gastan menos y viven más.
Sin embargo, solo el 3,0% del gasto corriente sanitario se destina a prevención y salud pública, frente al 5,25% de Italia, lo que apunta a la necesidad de reforzar estrategias preventivas.
Tendencias Globales y Proyecciones Financieras en Salud
A nivel mundial, los costes médicos y el gasto sanitario siguen al alza. En Estados Unidos, el desembolso llegó a 4,9 billones de dólares en 2023 (17,6% del PIB) y se prevé que supere el 20% en 2033. El sistema Medicare afronta desequilibrios que podrían llevarlo a la insolvencia en 2033.
Estos cambios no solo afectan a los presupuestos, sino también a la sostenibilidad de los sistemas y al bolsillo de las familias, donde los gastos out-of-pocket subieron 6,4% en 2025.
Modelos y Herramientas para Medir la Salud Financiera
Para evaluar nuestro nivel de salud financiera, el CFSI propone indicadores cuantitativos y cualitativos. Una fórmula básica utiliza ahorro privado (Spriv) e inversión (I):
Rfut = (Spriv · n) + I · (1 + r)n
Este cálculo permite estimar la renta futura y capacidad de ahorro en función del número de años (n) y la tasa de interés (r). Así, cada persona obtiene una visión clara de su evolución financiera.
Estrategias para Fortalecer el Vínculo Salud-Finanzas
- Adoptar hábitos de gestión activa de las finanzas: llevar un presupuesto y revisarlo periódicamente.
- Fomentar la resiliencia en tiempos de crisis mediante fondos de emergencia y seguros adecuados.
- Invertir en la propia salud: alimentación equilibrada, ejercicio y revisiones médicas.
- Emplear principios de ciencias del comportamiento para mejorar decisiones financieras.
- Colaborar con instituciones: aprovechar programas públicos y recursos de prevención.
Lecciones de la Pandemia para un Futuro Resiliente
La vivencia del COVID-19 demostró que la salud financiera y la sanitaria van de la mano. Un sistema robusto no solo previene enfermedades, sino que también protege el tejido económico y social de la población.
Invertir en prevención, educación financiera y políticas inclusivas resulta fundamental para el crecimiento sostenible. La adaptabilidad y la planificación anticipada emergen como los verdaderos pilares para afrontar cualquier desafío.
Hoy más que nunca, reconocer la interdependencia entre bienestar físico y salud financiera es un paso imprescindible para garantizar un mañana más seguro y saludable.