Valoración de Activos: Qué Comprar y Por Qué

Valoración de Activos: Qué Comprar y Por Qué

En un mundo donde los mercados evolucionan con rapidez, saber decidir si comprar, mantener o vender se convierte en una habilidad vital para cualquier inversor.

Este artículo combina los fundamentos técnicos con recomendaciones prácticas para que en 2025 puedas identificar oportunidades con potencial real y optimizar tu cartera.

Fundamentos de la valoración de activos

La valoración de activos es el proceso que busca determinar el valor económico justo o valor razonable de un bien financiero o tangible en un momento determinado.

Entre sus objetivos destacan:

  • Fijar el precio en transacciones de compra-venta de empresas y propiedades.
  • Elaborar balances que representen la imagen fiel de la compañía.
  • Calcular rentabilidad esperada y riesgo para la asignación óptima de cartera.

Los activos se clasifican en tres grandes categorías:

  • Financieros: acciones, bonos, fondos, ETFs, derivados y criptomonedas.
  • Reales: inmuebles, maquinaria, equipos y materias primas como oro o petróleo.
  • Intangibles: marcas, patentes, software y fondo de comercio.

Principios clave para elegir tus inversiones

Para decidir qué comprar y por qué, es esencial conectar los principios de inversión con las técnicas de valoración:

  • Rentabilidad ajustada al riesgo: no basta con la rentabilidad esperada; importa cuánto riesgo asumes.
  • Liquidez: facilidad para entrar y salir del activo sin perder demasiado valor.
  • Horizonte temporal: define si tu foco es a corto o largo plazo para ajustar el perfil de activos.
  • Diversificación inteligente: combina activos con correlaciones bajas para mejorar tu binomio rentabilidad/riesgo.
  • Fiscalidad eficiente: elige productos que permitan diferir impuestos y maximizar el rendimiento neto.
  • Oportunidad: detecta cuando el precio de mercado es inferior al valor intrínseco.

Métodos de valoración: técnicas esenciales

Existen varios enfoques para estimar el valor de un activo. Cada uno se adapta mejor a ciertas circunstancias y tipos de bienes.

Los métodos más relevantes son:

Recomendaciones prácticas para 2025

En 2025, la selección de activos debe responder al entorno de tipos de interés, inflación y tendencias globales. A continuación, algunas sugerencias:

  • Acciones de valor: empresas infravaloradas según múltiplos y DCF, como Puig Brands (potencial +27,9 %) o Mapfre (+26,5 %).
  • Bonos ligados a inflación: protegen el poder adquisitivo en escenarios de subidas de precios.
  • Fondos indexados globales: diversificación de bajo coste y exposición a mercados desarrollados y emergentes.
  • Inmuebles con renta estable: centros logísticos y oficinas en zonas de alta demanda urbana.
  • Oro y materias primas: cobertura tradicional contra la incertidumbre y activos reales.
  • Criptomonedas selectivas: proyecto con fundamentos sólidos y propósito claro, limitando la exposición al 2–3 % de la cartera.

Conclusión

Construir una cartera coherente con tus objetivos y tolerancia al riesgo pasa por entender el valor intrínseco de cada activo y aprovechar momentos de ineficiencia en el mercado.

Al combinar los principios de diversificación, una correcta valoración y una visión a largo plazo, estarás mejor preparado para afrontar la volatilidad y capturar rendimientos sólidos.

Recuerda que la clave no es acertar cada movimiento, sino mantener una estrategia fundamentada y adaptarla según evolucione el entorno financiero. ¡Invierte con criterio y confianza!

Por Maryella Faratro

Maryella Faratro participa en MenteFuerte desarrollando artículos centrados en organización financiera, disciplina económica y toma de decisiones conscientes.